FUNDAPAP GRUPOS BIBLIOGRAFÍA PRENSA NOVEDADES LINKS CONTACTO

Adriana

DECLARO  MI GRATITUD A F.U.D.A.P.A.P. POR MI TRANSFORMADOR APRENDIZAJE 

Era tanto lo que tenía para agradecer, que no se me ocurría por dónde empezar. Pero, una vez más, el mismo grupo me inspiró porque, durante la reunión, a medida que iba escuchando a mis compañeros en pedidos de ayuda y sugerencias, fui anotando lo que mi corazón me decía sobre motivos para agradecer, lo cual, sinteticé en 7 puntos, que son los que expreso a continuación:

Como producto de mi TRANSFORMADOR PROCESO DE  APRENDIZAJE en  F.U.N.D.A.P.A.P, hoy puedo afirmar, con genuina alegría que:

1.  -Aprendí a mantener el “cordón sanitario” y a protegerme, ante relaciones que sé que son disfuncionales para mi vida.

2. -Aprendí a descubrir, al fin, Quién Soy y Para qué Estoy, y a amarme/aceptarme como soy.

3.  -Aprendí a perdonar a otros y especialmente, a mí misma y a mi pasado, al que, hasta unos meses, sólo podía recordar focalizándome en los errores y en las culpas, lo cual me producía un, -por momentos insoportable-, autocastigo. 

4.  -Aprendí a vivir en el presente y a valorar cada segundo con gratitud.

5. -Aprendí a disfrutar de estar sola sin sentirme sola, a sentirme entera y plena, sin necesidad de estar en pareja, lo que me permitió conectarme con mi Ser.

6. -Aprendí a accionar para tomar decisiones y darme posibilidades laborales y personales que, antes, hubieran sido inimaginables.

7. -Aprendí a relacionarme desde un lugar mucho más profundo con mi Poder Superior, al punto de sentirlo a cada instante y percibir su manifestación en mi vida, en forma de pequeños-grandes milagros cotidianos.

Estos puntos son una síntesis de lo mucho que expresaría como evidencia de mis notorios progresos, pero creo que resume lo más significativo como testimonio de que en F.U.N.D.A.P.A.P, logré un grado de evolución personal, dicha, seguridad y autoestima, hasta AHORA desconocidos para mí, al punto de que, realmente, me siento otra Adriana, fortalecida, desapegada de dependencias, y convencida de que el dolor, puede ser una gran bendición para crecer, sobre todo cuando lo entregamos a Dios.   

Mi infinita gratitud a nuestras queridas profesionales fundadoras del Grupo, Inés y Mónica,  por sus sabias intervenciones; mi inmenso agradecimiento para con todos los coordinadores que en estos 8 meses han estado guiándonos; y un enorme, GRACIAS!!!!! a todos y cada uno de mis compañeros, porque, en la mayoría de las voces, me sentí muy espejada y acompañada en esto de que “ya no estamos solos” .

Finalmente, Gracias a TODOS! por la contención, la confianza, las ayudas, la escucha,  el respeto y la calidez que en el grupo se percibe, para sentirse “como en casa”.

Los quiero mucho:

Adriana


Alberto O.

"Acabo de cumplir un (1) año concurriendo al grupo de APAP y no siento otra cosa que agradecimiento hacia las fundadoras y el Grupo; que ha sido para mí una muy dura abstinencia de mi vínculo de dependencia. Esta etapa que decidí iniciar, pude sostenerla a partir de sentirme acompañado y en un proceso de aprendizaje continuo, ofrecido por APAP.

Que podría decir que es mi primer año sólo conmigo, que estoy empezando a disfrutar de la compañía de alguien que no había tenido del todo en cuenta.

Gracias por los espejos que me han ofrecido; gracias a ellos hoy puedo decir que comienzo a ver un poco mejor todas mis desmesuras.

Que las láminas de los testimonios y las devoluciones de los coordinadores no han hecho otra cosa que impregnarme de la sabiduría y serenidad necesarios para emprender uno de los cambios más importantes de mi vida."


Miriam G.

Si tuviese que graficar el resultado, hasta hoy, de mi camino en A.P.A.P., diría que me he sacado el anteojo que un día me pusieron, sin darme cuenta, a través del cual veía mi mundo circundante con una óptica falsa, mentirosa, que me hizo sentir que las personas se sentían más que yo, que no me consideraban, que mis carencias y sufrimientos eran cosas que sólo yo sentía, en fin, que eran personas distintas a mí.

Hoy, gracias a A.P.A.P., este bendito grupo al que pertenezco, a mis queridísimas Inés y Mónica, y por supuesto a Erminia que me sugirió concurrir a él, he cambiado de gafas, uso las mías, las que están hechas para mí, hoy a los 49 años "descubro" que todas las personas, en especial esos familiares que yo "veía" distintos y superiores a mí, son personas iguales, no porque se parezcan, sino porque tienen sufrimientos, angustias, esperanzas, alegrías, en fin, todos los sentimientos que yo también tengo y por lo tanto nos hermana.

Esto me es muy gratificante, sentir que ya no estoy sola, que siempre hay alguien que puede comprenderme, si uno pide ser escuchado... y a veces, si no lo pide, también.

El cambio que se está produciendo en mí, tiene un efecto "dominó", al cambiar yo, mágicamente modifico mi entorno.
Por último, y como conclusión, puedo decir, que estar en este camino, me lleva indefectiblemente a la felicidad, entendiendo como felicidad, no un estado de contentura eterna, con ánimo de feliz cumpleaños constante, yo llamo felicidad a la certeza de estar en el camino correcto, con todas las alegrías, esperanzas, logros, satisfacciones y también y por qué no, tristezas, dolores, angustias, etc; pero ahora, sí, con todas las herramientas al alcance de la mano para transitarlas y con la posibilidad de sacar de ellas las enseñanzas que seguramente encierran para mí.

Esa es la felicidad del corazón, saber que el Poder Superior está aquí, dentro mío, para llevarme de la mano hacia el lugar indicado.
Gracias, es una palabra que me queda chica, quisiera encontrar una con mayor dimensión y profundidad, para poder expresar el conjunto de sentimientos y sensaciones que me hacen ser la que soy ahora, y cuando las personas se preguntan qué me pasó, porqué estoy cambiada, yo les respondo: me pasó A.P.A.P., me pasó el queridísimo grupo sin el cual hoy no sé cómo estaría.

Ojalá mi humilde testimonio le sea útil a alquien, puse en él todo mi corazón y agradecimiento.


Alba Estrella Gutiérrez

querida gente

por estar en las noches más oscuras del alma
por los días de sol en mi ventana
por ese despertar en lluvia
por el silencio tan lleno de palabras
por ese abrazo de nidos y de pájaros
por aceptarme como soy
simple y complicada
con mi luz y mi sombra
mi cobarde valentía
tan llena de nostalgia
por ser de Boca para siempre
y de buenos aires vulnerable
por todos mis olvidos
y unos pocos aciertos
porque me juego entera
y soy a veces
un vacío en mi nombre
rostro de infierno
gracias

por ser mi otro semejante


Adriana S.

Un día de Diciembre de 2001 deambulaba sola por las calles de Buenos Aires con una pesada mochila vivencial. Buscaba alguien, no importa quien, que me ayudara a llevarla. Encontré a APAP, invité a un amigo para entrar juntos, me presenté con mucha vergüenza y miedo y allí me quedé… y hoy a 7 años de concurrir a este maravilloso grupo quiero dar mi testimonio.

Aquel día mi mochila traía aburrimiento, mal humor, tristeza, cansancio de estar siempre ayudando a todos, agotamiento de controlar y de estar pendiente de todo, miedos de enfrentar situaciones de la vida diaria, angustias, desasosiegos matutinos y de viernes al atardecer, inseguridades, broncas disimuladas y minimizadas, susceptibilidad exagerada, soledad acompañada por elección incorrecta de parejas por ser master en cuidar de ellas, incapacidad de conectarme con emociones y sensaciones, una gran "POBRE DE MI", mucha obstinación, justificación, comportamientos compulsivos alimenticios y de tabaco, violencia reprimida y otro montón de cosas más que podría llenar páginas enteras… Ah!!! Y lo más pesado era la gran máscara que usé siempre para mostrar que TODO ESTABA BIEN EN MI VIDA a fin de ser querida, elegida, aprobada y reconocida por familiares, amigos, parejas… y así no ser dejada por nadie. Yo quería SI o SI que me quisieran y la "complacencia" era mi arma…

Hoy en mi mochila sigo llevando vivencias… y la diferencia está en: "con qué actitud la llevo" y "reconocer que cada d ía está más liviana".

Quiero contarles que lo mejor que me va pasando en estos años de concurrir al grupo es que en mi camino me acompañan:

• Un Poder Superior compañero y amigo incondicional que siempre cuidó y cuida de mí, que ya estaba conmigo y yo no lo veía y gracias a APAP pude reencontrarlo.

• Dos coordinadoras profesionales que siempre que necesité una palabra de ellas allí estuvieron y nos acompañan a todos semana a semana a explorar las heridas del alma.

• Amigas del alma, amigos y muchos compañeros

• Me llevo a MI que nunca me había visto y a partir de venir a APAP descubrí que soy un ser humano hermoso, lleno de cosas lindas y no tan lindas, con luces y sombras, con aciertos y errores, con alegrías y tristeza, con sonrisas y lágrimas, con verdades y dudas… esa SOY YO HOY. Las cosas me siguen pasando, dificultades siempre tendré, pero lo maravilloso de todo esto, es mi actitud diferente frente a esta VIDA que agradezco vivirla.

• GRACIAS APAP POR ESTAR !!!

• Gracias APAP porque tu fina llovizna tiene un maravilloso poder sanador !!


Diana

            "Cuando me pidieron que escribiera mi testimonio para la página de APAP pensé: ¿por dónde empezar? ¿Por dónde acabar? ¿Cómo sintetizar? ¿Cómo contar -si era posible- todo lo que El Grupo me dio? ¿Cómo agradecer Tanto Recibido? No sé si lo logré, seguramente no lo haga... pero igual Está Bien! Y ahí va algo...

            Esta historia comienza con una foto mía en blanco y negro y el alma sonando como un viejo y desafinado piano...

            Cuando llegué a APAP yo era una sombra, una sombra gris y desdibujada de ser humano. No tenía esperanza alguna, ni propósito, ni sentido, ni poseía rasgo alguno de aquello que llamamos "dignidad" (dudo que esto fuera una condición objetiva, pero así lo vivía yo... en mi subjetividad que "mira" su vida). Yo estaba muy cansada, agotada, frustrada, gris, sin energía ni alegría alguna. Había visto cómo toda mi vida se había convertido en un montón de... Nada. Estaba totalmente obsesionada con una pareja mía (o dos) y veía mis esfuerzos caer en saco roto una y otra vez; tenía desde hacía mucho tiempo la certeza de que ALGO ANDABA MAL EN MI. Creía que era mi destino... (¡Tal vez sí lo era!). Cada vez que alguien me hablaba de "esperanza", algo se revolvía dentro mío y me enojaba. La palabra se me aparecía como lejana, irreal, imposible, hija de un discurso cristiano con más buena voluntad que sabiduría y herramientas prácticas..."

Ver testimonio completo


Liliana D.

            "Tengo muy presente cuando llegué por primera vez al grupo. Una amiga me lo había recomendado diciendo que era un lugar donde había un grupo de personas muy agradables que contaban cosas divertidas, y… ¿por qué no probás? ... te va a hacer bien… No sé por qué le hice caso, pero en cuanto llegué la primera vez supe que iba a seguir yendo."

Ver testimonio completo


Marisa N. - 20/12/2008

Hoy la reunión de APAP fue maravillosa.
La coordinaron Mónica e Inés. Hicieron una devolución de lo que fue la primera fiesta de APAP desde su comienzo hace casi nueve años.
Cada una escribió su texto. Maravillosos… No fui a la fiesta, tenía el último final de counseling.
Aparte no me hubiera animado creo…
Me cayó otra ficha más. Le tengo terror a la intimidad. Otro insight?
Muchos compañeros expusieron el relato de sus logros...
Yo no puedo, cuando quiero hablar las palabras no me salen, me siento estúpida.
Tengo conductas evitativas, me quiero escapar.
De qué?, de mi misma.
Como no lo pude compartir con el grupo, lo plasmo en este mail y me lo comparto conmigo. (Creo que debe ser el principio de la intimidad esto, no?)
Y mi cambio que? Porqué no lo puedo reconocer ante todos mis compañeros?...
Llegué a APAP a mediados de julio 2008 como un pollito mojado, no podía ni hablar.
Sentía que mis 39 años se me habían caído sobre la espalda.
Ahora pasados cinco meses aproximadamente miro para atrás y puedo ver, puedo ver!!!
Tomaba ansiolíticos y antidepresivos, hoy pude elegir descansar un rato y levantarme a estar conmigo. En vez de tomar un ansiolítico y dormir toda la tarde.
Me hubiera comprado ½ Kg de helado y lo hubiera devorado compulsivamente, ahora estoy tomando mate y escribiendo lo que siento, siento!!!
Tomaba alcohol para "divertirme", ahora no me interesa "divertirme", elijo cuidarme… Iba al curso por inercia, no leía el material, me “pesaba” y así se me acumulaba.
El jueves rendí el último final de Counseling con siete, cuando iba por un cuatro, pasé a segundo año y me apasiona lo que estudio…
No soportaba mi trabajo, lo hacía porque no me quedaba otra. Ahora sé que es el medio para llegar a donde quiero y lo cuido como a mi misma, mi jefe me felicitó…
No quería despertarme, ahora no quiero dormirme…
Hoy Raúl hablaba del balance, del debe y el haber…
Todavía no puedo ver eso en mí, lo mismo que la palabra “intimidad”, no sé mucho de que se trata.
Lo que si sé es que el 2008 fue el año más significativo de mi vida.
APAP para mí, fue un antes y un después. Marisa fue un antes y un después del pacto que hizo con ella misma.
Gracias APAP, gracias compañeros, gracias Mónica, GRACIAS Inés (que fuiste y sos mi modelo para seguir creciendo) y gracias Marisa…
Porque sin todos nosotros esta maravilla no hubiera sido posible.
Y vamos por más!!!
Mi abrazo desde el alma, los quiero y les deseo un muy feliz 2009.